jueves, 4 de junio de 2009

People With Parents Who Fight Are More Likely To Have Mental Health Problems In Later Life


This article makes us reflect on a painful reality: intra-family violence takes its toll even beyond the immediate family, and its virulent influx reaches the next generation. 

Violence is a very dangerous cycle, and we must do everything in our power to break that cycle and re-learn non-violent ways of behavior. 



Psychotherapy, guided by a properly trained professional, duly registered, is a great tool for understanding the violence cycle, and breaking it. 

If you or someone you know is fighting against violent behavior, call a competent professional. 


I am posting this article, as an invitation to English speakers to make comments or ask questions about it. 


(Taken from http://www.sciencedaily.com/releases/2009/05/090527210730.htm )





ScienceDaily (May 28, 2009) — People with parents who were violent to each other are more likely to have mental health problems when they grow up, reveals research published in the Journal of Epidemiology and Community Health.


Researchers looked at what impact interparental violence had on people as children by observing their mental health outcomes in adulthood.

A child being exposed to interparental violence is a form of maltreatment with consequences for a child's development, but in some countries it is only seen as a risk factor for later problems with no specific outcomes.

The authors studied 3,023 adults in the Paris metropolitan area in 2005 by carrying out at-home face to face interviews.

People who agreed to take part were found from a population based cohort study in Paris held by the National Institute of Health and Medical Research.

The researchers measured current depression and lifetime suicide attempts, intimate partner violence, violence against children and alcohol dependence.

They also asked people about childhood adversities such as parental separation, divorce, parental death or imprisonment, alcoholism and physical and/or sexual abuse, as well as asking about social level stressors including poor parental health, housing problems, prolonged parental unemployment, and financial troubles.

Among the group of people interviewed, 16% said they had witnessed interparental violence before the age of 18 and this was far more common in certain situations. For example, it was up to eight times more likely in cases where parents had been alcoholics.

Other factors were also relevant and witnessing violence was more common in families with financial problems, serious parental diseases, housing problems or unemployment.

After adjusting for family and social level stressors, the researchers found that people who were exposed to interparental violence had a 1.4 times higher risk of having depression, were more than three times more likely to be involved in conjugal violence, were almost five times more likely to mistreat their own child and 1.75 times more likely to have a dependence on alcohol.

The authors concluded: "Intensification of prevention of and screening for domestic violence including interparental violence is a public health issue for the well-being of future generations."

miércoles, 3 de junio de 2009

Barreras de Comunicación


(Basado en texto extraído de http://depsicologia.com)

La comunicación, aunque pueda parecer obvio,  consiste en que varias personas emiten mensajes y los reciben. Sin embargo, los procesos ligados a la comunicación son complejos. Los principales problemas en la comunicación residen en que el mensaje que puede que nos sea comprensible para parte de los interlocutores. También los distractores tienen importancia a la hora de que el mensaje no llegue adecuadamente al o a los receptores.

Las barreras en la comunicación suelen ser habitualmente de tres tipos principales: ambientales, verbales e interpersonales. Hablamos de barreras ambientales cuando el tipo de barrera para la comunicaciónproviene del ambienteson por tanto barreras de tipo impersonal. Pueden ser de muchos tipos como físicas, como los ruidos, visuales una incomodidad física que impida que el mensaje se transmita adecuadamente.

Las barreras verbales provienen de los emisores o de los receptores del mensaje. Puede ser simplemente que el emisor emita muy rápidamente el mensaje. Otra de las barreras verbales más habituales consiste en que el emisor y el receptor no comparten el mismo código, esto es, el idioma en el cual se emite el mensaje con lo cual la comunicación se torna imposible. Otra de estas barreras verbales consiste en la falta de conocimientos previos que el receptor tiene del tema.

Entre las barreras interpersonales que impiden la comunicación se encuentra la percepción. Cada una de las personas que recibe un mensaje interpreta el mensaje de manera muy personal, dependiendo de su historia de vida.  La diferente interpretación del mensaje también tiene mucho que ver con el bagaje cultural o profesional del receptor ya que si, por ejemplo, el receptor es conocedor de la materia del mensaje tendrá mayor comprensión de lo que se está hablando.

Los problemas de comunicación son los más comunes que enfrentamos los seres humanos. Con mucha frecuencia, el acompañamiento terapéutico puede brindar soluciones a este problema, mejorando la calidad de relaciones familiares, emocionales, laborales, etc. Acuda a los servicios de un psicólogo debidamente entrenado y facultado legalmente para ejercer la profesión. 

Comentario del Lic Gonzalo Vega, Psicólogo 4692 (Colegio Profesional de Psicólogos de Costa Rica) 

Teléfono 8820 7435

email: profesor.gonzalo.vega@gmail.com


CUANDO LOS HIJOS CRECEN


Una vez, un ave llevaba a su polluelo en la espalda mientras volaba. En medio del vuelo, le dice: “Debes prometerme, hijo mío que cuando yo sea vieja y no pueda ya volar, tú me llevarás sobre la espalda como yo lo estoy haciendo contigo hoy”.  “No, madre, no puedo prometerte tal cosa”, responde el polluelo. “¿Es que acaso no me amas?  ¿Es que acaso cuando sea vieja me abandonarás a mi suerte? ¿Es que acaso te olvidarás de mí y no te importará que yo no pueda volar? ¿Cómo puedes ser tan desalmado?”. “No, madre... no puedo prometerte que yo te llevaré en mi espalda, porque mi espalda estará ocupada por mis propios polluelos”.

La vida es un ciclo de constante evolución. Como el amanecer antecede al día, éste a la tarde, la que se continúa en la noche, misma que a su vez dará lugar a un nuevo amanecer, asimismo los seres humanos nos encontramos constantemente ante nuevos retos, ante nuevos crecimientos. Los psicólogos llamamos “Síndrome del nido vacío” al momento en que los hijos crecen y forman sus propias vidas, encuentran su propio espacio, independientemente de sus padres. Muy a menudo esto es un evento doloroso para los padres, al ver que sus pequeños ya se han hecho grandes, y ya no los necesitan. Pero también es posible ver este cambio en la vida de la familia como una oportunidad de crecimiento; como un momento en que los padres (sea que estén solos o sea que aún estén en pareja) pueden dedicar tiempo a su propio crecimiento como personas, así como aprovechar la milagrosa posibilidad de disfrutar de los éxitos de sus hijos. Es importante que los padres y las madres les den a sus hijos la oportunidad de crecer, de desarrollarse de manera independiente, de tomar sus propias decisiones y (¿por qué no?)de cometer sus propios errores. Y la mejor manera de que el momento del “Nido vacío” sea armonioso y se constituya en una oportunidad de crecimiento es empezar (desde que los hijos son pequeños) a darles su espacio, a hacerlos responsables de sus propias decisiones, a respetar sus espacios de individualidad y su crecimiento personal. Los valores en la familia son fundamentales en este proceso. Una familia con sólidos valores, basados en el respeto y el amor, pasará por esta fase con menor dificultad. Sin embargo, a menudo los padres experimentan grandes sentimientos de tristeza y de pérdida, que en ocasiones perturban el crecimiento y el desarrollo de ellos mismos y de sus hijos. Estos sentimientos son totalmente normales, pero si no se manejan con el acompañamiento de un guía espiritual serio o de un profesional de salud mental debidamente capacitado, podrían acarrear problemas mayores. En caso de duda, es mejor consultar a un profesional de su confianza. 

La vida es un peregrinaje constante, con retos y oportunidades de desarrollo y crecimiento a cada paso. Es de sabios encontrar cada uno de ellos, y aprovecharlos al máximo.

 

Comentario del Licenciado Gonzalo Vega, Psicólogo.

 Tel 8820-7435