viernes, 2 de octubre de 2009

Comunicación en pareja

Comentario del Lic. Gonzalo Vega, Psicólogo.

Instituto Ganesh para el Crecimiento Psicosocial.

Tel 8820-7435

La vida en pareja está siempre llena de retos. A veces, surgen conflictos que pueden provocar una crisis y amenazar la estabilidad de la pareja y la felicidad de sus miembros. La experiencia clínica ha demostrado que la aplastante mayoría de los conflictos de pareja se deben a problemas en la comunicación. Por otro lado, las parejas más felices son aquellas que han logrado comunicarse de manera adecuada. En esta edición, dedicaremos un momento a referirnos a la comunicación en la pareja.

Primero que todo, definamos qué es la comunicación. Comunicación es, ante todo, un intercambio de información. O sea, yo transmito un mensaje, que debe ser recibido por el otro, y a cambio, otro mensaje me es transmitido a mí como respuesta. Eso significa que si solamente hablo, sin esperar respuesta, o si no ofrezco al otro mi opinión, lo que pienso de la situación planteada, entonces no estamos ante una comunicación efectiva. El monólogo no es comunicación.

Por otra parte, es necesario entender que en una relación de pareja hay un YO, un TÚ y un NOSOTROS, y cada uno de estos tres componentes es igualmente importante. O sea, que cada uno de los miembros de la pareja necesita mantener un espacio propio y respetar el espacio del otro, además de enriquecer el espacio de los dos. Cada uno de los miembros de la pareja tiene derecho a una vida propia (amigos, amigas, reuniones, intereses, pasatiempos). Uno de los problemas más comunes es cuando uno de los miembros de la pareja quiere imponer su punto de vista al otro (esto es un irrespeto, y es el equivalente a no dar espacio al TÚ en la relación). Nos referimos a la importancia del respeto mutuo. La comunicación en pareja debe tener en cuenta la necesidad de respetar el punto de vista del otro, aunque no estemos de acuerdo con él o ella.

Pero tan importante es tener en cuenta lo anterior (que podríamos decir que es el FONDO de la comunicación) como es importante ser muy cuidadosos con la FORMA de la comunicación. O sea, es muy importante lo que decimos, pero es igual de importante el cómo lo decimos. La comunicación en pareja debe ser cuidadosa y considerada, tomando siempre en cuenta los sentimientos del otro. Evitar los gritos, las palabras malsonantes, y los insultos. Esto corta la comunicación, y daña los sentimientos del otro, que son muy difíciles de reparar.

Es igualmente importante el asegurarnos de entender lo que la otra persona nos quiso decir. Es muy riesgoso el tratar de interpretar. Es mejor corroborar, preguntarle al otro lo que quiso decir, para no caer en la fácil trampa de “oír lo que queremos oír”, en lugar de oír lo que realmente nos dijeron. Esto garantiza una comunicación de calidad

Estas son pautas generales, que es necesario practicar constantemente, para que lleguen a formar parte del estilo de comunicación. En caso de tener dudas, o de sentir que se tiene un problema, es importante conseguir consejo de profesionales calificados o de personas de confianza, para lograr establecer mecanismos adecuados de comunicación, y poder mejorar nuestras relaciones de pareja.

jueves, 1 de octubre de 2009

Adolescencia, ese extraño mundo



Comentario del Lic. Gonzalo Vega, Psicólogo.

Instituto Ganesh para el Crecimiento Psicosocial

Tel 2219-3068, 8820-7435.

En esta ocasión hablaremos un poco de este mundo extraño, confuso y potencialmente peligroso que es la adolescencia. Los padres de hijos e hijas adolescentes sabrán demasiado bien que es un período marcado por incertidumbre, conflictos, rebeldía... Una madre le preguntaba angustiada a su psicólogo, refiriéndose a su hijo de 15 años: “¿Quién es este extraño que vive en mi casa? La cara es la de mi hijo, pero... ¡Yo no lo conozco!”. Este sentimiento es compartido por una gran cantidad de padres de adolescentes. Tomemos un momento para tratar de entender un poco este complejo mundo.

La adolescencia es un proceso psicosocial (sucede principalmente en el interior del muchacho y además, en su medio social y familiar). A pesar de que hay muchos y muy importantes cambios físicos en esta etapa, vamos a centrarnos en las adaptaciones psicosociales. Lo primero que vamos a notar en la familia son los cambios con respecto a los padres y a las figuras significativas (los muchachos tenderán a alejarse). Además, esto va a venir acompañado de una mayor importancia del grupo de amigos en la vida de los muchachos. Esto puede hacer sentir a muchos padres que “prefiere andar con los amigos que con nosotros”. Tenemos que entender que esto es una fase, y es totalmente normal y necesario para el desarrollo del muchacho. Además, muchos muchachos y muchachas empezarán a experimentar con música diferente, ropa y estilos que están “de moda”, y que los van a ayudar a definirse. Muchas veces, en las familias se critican duramente estas “modas” lo que causa serios conflictos con los muchachos, pues para ellos estas modas son parte fundamental de su búsqueda de identidad.

Como parte del mismo proceso, es posible que veamos mucha más rebeldía contra la autoridad, y una gran necesidad de tener espacios de individualidad, o sea, de estar solo. Los muchachos han empezado un viaje sin regreso hacia la adultez, y para ello, eso, necesitan “soltarse” de nosotros. Dicho de otra manera, no nos necesitan. Esta rebeldía es una señal de que están buscando su propio camino en la vida.

Ahora bien, que no se me malinterprete: es EXTREMADAMENTE importante que los muchachos y las muchachas tengas reglas y límites. No se trata de que hagan “lo que les dé la gana”. Deben tratar siempre a los padres y a los miembros de la familia con el debido respeto. La rebeldía no es sinónimo de malacrianza. Las horas de llegada a la casa, las calificaciones escolares, las reglas de comportamiento de la casa TIENEN que ser cumplidas, aunque a los muchachos no les guste. El muchacho debe entender que así como se le respeta su espacio personal, pero que también hay un espacio COLECTIVO/FAMILIAR, con reglas que deben ser acatadas por todos los miembros.

Además de lo anterior, los padres deben intervenir de inmediato, y buscar la asesoría de un profesional responsable, en caso de que se presenten algunas de las siguientes señales de alerta:

Cambio drástico en peso

Problemas de sueño

Cambios rápidos y drásticos en personalidad

Cambios repentinos de amigos

Faltar mucho a clases

Malas notas

Hablar o bromear de suicidio

Señales de tabaco, alcohol, o drogas

Problemas legales

En una próxima entrega hablaremos acerca de cómo podemos mejorar la comunicación con nuestros hijos adolescentes.