
Comentario del Lic. Gonzalo Vega, Psicólogo.
Instituto Ganesh para el Crecimiento Psicosocial
Tel 2219-3068, 8820-7435.
En esta ocasión hablaremos un poco de este mundo extraño, confuso y potencialmente peligroso que es la adolescencia. Los padres de hijos e hijas adolescentes sabrán demasiado bien que es un período marcado por incertidumbre, conflictos, rebeldía... Una madre le preguntaba angustiada a su psicólogo, refiriéndose a su hijo de 15 años: “¿Quién es este extraño que vive en mi casa? La cara es la de mi hijo, pero... ¡Yo no lo conozco!”. Este sentimiento es compartido por una gran cantidad de padres de adolescentes. Tomemos un momento para tratar de entender un poco este complejo mundo.
La adolescencia es un proceso psicosocial (sucede principalmente en el interior del muchacho y además, en su medio social y familiar). A pesar de que hay muchos y muy importantes cambios físicos en esta etapa, vamos a centrarnos en las adaptaciones psicosociales. Lo primero que vamos a notar en la familia son los cambios con respecto a los padres y a las figuras significativas (los muchachos tenderán a alejarse). Además, esto va a venir acompañado de una mayor importancia del grupo de amigos en la vida de los muchachos. Esto puede hacer sentir a muchos padres que “prefiere andar con los amigos que con nosotros”. Tenemos que entender que esto es una fase, y es totalmente normal y necesario para el desarrollo del muchacho. Además, muchos muchachos y muchachas empezarán a experimentar con música diferente, ropa y estilos que están “de moda”, y que los van a ayudar a definirse. Muchas veces, en las familias se critican duramente estas “modas” lo que causa serios conflictos con los muchachos, pues para ellos estas modas son parte fundamental de su búsqueda de identidad.
Como parte del mismo proceso, es posible que veamos mucha más rebeldía contra la autoridad, y una gran necesidad de tener espacios de individualidad, o sea, de estar solo. Los muchachos han empezado un viaje sin regreso hacia la adultez, y para ello, eso, necesitan “soltarse” de nosotros. Dicho de otra manera, no nos necesitan. Esta rebeldía es una señal de que están buscando su propio camino en la vida.
Ahora bien, que no se me malinterprete: es EXTREMADAMENTE importante que los muchachos y las muchachas tengas reglas y límites. No se trata de que hagan “lo que les dé la gana”. Deben tratar siempre a los padres y a los miembros de la familia con el debido respeto. La rebeldía no es sinónimo de malacrianza. Las horas de llegada a la casa, las calificaciones escolares, las reglas de comportamiento de la casa TIENEN que ser cumplidas, aunque a los muchachos no les guste. El muchacho debe entender que así como se le respeta su espacio personal, pero que también hay un espacio COLECTIVO/FAMILIAR, con reglas que deben ser acatadas por todos los miembros.
Además de lo anterior, los padres deben intervenir de inmediato, y buscar la asesoría de un profesional responsable, en caso de que se presenten algunas de las siguientes señales de alerta:
• Cambio drástico en peso
• Problemas de sueño
• Cambios rápidos y drásticos en personalidad
• Cambios repentinos de amigos
• Faltar mucho a clases
• Malas notas
• Hablar o bromear de suicidio
• Señales de tabaco, alcohol, o drogas
• Problemas legales
En una próxima entrega hablaremos acerca de cómo podemos mejorar la comunicación con nuestros hijos adolescentes.
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